Artículo/Entrevista

01/02/2007

La guerra del vodka europea, más cerca del fin

La definición del vodka en la regulación comunitaria tiene en pie de guerra a media Europa. Para los países que elaboran este licor de forma tradicional, el vodka debe resultar únicamente de la destilación de patata o cereal fermentado; pero también es posible encontrar en las tiendas europeas vodka procedente de remolacha, uvas u otras frutas. La Eurocámara quiere terminar con la discusión con una nueva legislación sobre licores en la que también se aclare de qué debe estar hecho el vodka.

La comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo (PE)  adoptó el pasado 30 de enero un informe elaborado por el eurodiputado alemán del Partido Popular Europeo Horst Schnellhardt sobre bebidas alcohólicas en el que uno de los puntos más controvertidos es, precisamente, la definición del vodka.
 
El vodka, cuyo nombre deriva de la palabra "agua" en las lenguas eslavas, nació en el siglo quince en Rusia y Polonia. Actualmente se elabora a partir de cualquier producto agrícola que sea capaz de fermentar, al que posteriormente se destila con alcohol y se le añade agua. Aquí empieza la polémica.
 
¿Tradición o cuestión de economía?
Para Polonia, Suiza, Finlandia, Letonia, Lituania y Estonia, el vodka sólo debe proceder de cereales, patatas o remolachas azucareras, ya que en su opinión el ingrediente utilizado influye en el sabor del licor; además, esta forma de elaboración es el resultado de una larga tradición en estos países. Otros Estados argumentan que este licor puede proceder de otras frutas, ya que el ingrediente no afecta al sabor y el consumidor no puede distinguir de qué está hecho.
 
Pero el vodka no es sólo cuestión de tradición, sino también un importante negocio a nivel mundial: las ventas anuales rondan los 12.000 millones de dólares. El consumo mundial se sitúa en los 4.500 millones de litros al año, de los cuales el once por ciento corresponden a Europa y el 57 por ciento a Rusia. La región del Báltico, los países nórdicos y Polonia producen el setenta por ciento del vodka europeo, del que consumen el 64 por ciento.
 
Al margen de la Unión Europea, Estados Unidos es asimismo un gran importador y exportador de vodka a nivel mundial, que elabora también a partir de caña de azúcar. La industria estadounidense ya ha advertido que se enfrentará a la UE ante la Organización Mundial del Comercio si se aprueba una definición muy restrictiva del vodka, ya que ésta podría suponer una traba ilegal para el comercio.
 
Legislación europea
La reclamación de una revisión de la legislación sobre licores, que data de 1989, es una vieja demanda de algunos Estados miembros, principalmente Finlandia, Eslovenia y Reino Unido. La Comisión Europea realizó una propuesta en diciembre de 2005 por la que pretendía actualizar, armonizar y unificar las reglas ya existentes sobre la descripción, definición, presentación y etiquetado de licores.
 
La comisión de Seguridad Alimentaria del PE propone que cuando el vodka no haya sido elaborado con cereales, patatas, caña de azúcar o remolacha, la etiqueta debe especificar con qué ha sido realizado.

Fuente: Licorea.es