Artículo/Entrevista

20/02/2007

No al arranque de viñas en Europa

La intención de arrancar 400.000 hectáreas de viñedos en España, Portugal, Francia e Italia, principalmente, será rechazada por el pleno del Parlamento Europeo, según se conoció esta semana.

Arrancar la viña forma parte de una reforma radical decidida por la autoridad económica europea, para sacar de la crisis al sector, y restablecer el equilibrio en ése mercado. A la medida, comenzaron oponiéndose los campesinos, algunos bodegueros y las denominaciones de origen. Lograron ahora el apoyo de los eurodiputados.

La idea de menos uva, menos subsidios, es manejada por los administradores de la UE como una respuesta adecuada a la pérdida de competitividad del vino europeo frente a los vinos del Nuevo Mundo.

Cuando sobra uva porque la vendimia ha sido generosa, o porque no se coloca más vino en los mercados internacionales, lo que hay que hacer es autorizar la destilación para que en lugar de vino se elaboren alcoholes, combustibles y otros derivados para salir de los excedentes, sostienen los dueños de los viñedos.

Un informe preliminar aprobado por los eurodiputados la semana pasada, apoya a los campesinos frente a las regulaciones administrativas que se planeaban en Bruselas, sede de la Unión Europea.

Los eurodiputados votaron también mayoritariamente a favor de prohibir la fermentación con mostos importados y su mezcla con los que se producen en la UE. Aceptaron además que la chaptalización (agregar azúcar al mosto para aumentar su graduación) puede ser utilizada en regiones con esta tradición y "donde no existan superávit estructurales" de la producción de vino.

Recogiendo la opinión de los productores de vino europeos y de sus consumidores, los eurodiputados proponen que aquellas prácticas enológicas que no estén permitidas en la UE deben reseñarse en las etiquetas de los vinos importados.

Esta verdad en la etiqueta va dirigida contra la producción de Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Chile y Argentina, quienes pueden maquillar el vino con prácticas de bodegas prohibidas en Europa.

Fuente: Alberto Soria-Guía del Placer