Artículo/Entrevista

26/02/2007

Regresan el Albarín Blanco y el Verdejo Negro.

Dos nuevas cepas españolas, rescatadas del olvido, se asoman a la modernidad. Fueron recuperadas por científicos de Galicia después de una investigación que llevó diez años. Se convertirán en vinos en los próximos años. Albarín Blanco, y Verdejo Negro, se llaman.

En la región de Asturias, apenas quedaban vides a finales de la década de los años setenta del XX. Las ricas explotaciones de carbón, la emigración de los campesinos al exterior, y la urbanización acabaron con los viñedos y los vinos locales. En el siglo XIX, Asturias había logrado ganar un premio de calidad en vinos en el prestigioso concurso de Burdeos.

A mediados de la década de los 80, la Misión Biológica de Galicia, un centro ubicado en Pontevedra y dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas, retomó el rastro del vino asturiano. Después de un intenso trabajo, logró recuperar las dos variedades de caldo que se encontraban al borde de la extinción.

También se estudiaron otras cepas, pero solo el albarín blanco y el verdejo negro eran las más prometedoras y sus plantas se encontraban en mejor estado, explica la investigadora Carmen Martínez Rodríguez, la responsable del proyecto. Después del rescate biológico se llevaron a cabo plantaciones experimentales en Asturias y en el vivero del centro de Pontevedra.

Luego se hizo una selección de los mejores esquejes que salieron a partir de la planta madre (clones) y el proceso culminó con la reciente certificación de las obtenidas en el vivero riojano de Provedo. La certificación, significa que las plantas están libres de virus, con lo que ya pueden ser comercializadas.

Las peticiones de los agricultores asturianos para sembrar las semillas de las cepas recuperadas han desbordado las previsiones. Esto obligó a dividir la venta en lotes de al menos cien plantas cada uno, y a seleccionar a los que tuvieran las mejores parcelas para cultivarlas. En cinco años se esperan los primeros vinos. Los expertos con memoria, vaticinan que el vino blanco que saldrá del Albarín, dará que hablar.

Fuente: Alberto Soria-Guía del Placer