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07/09/2017

Los actuales colores de los vinos

Los vinos se han clasificado siempre de acuerdo a tres colores básicos: tinto, rosado y blanco. Actualmente esta pequeña paleta cromática se ha convertido en un amplio abanico de colores donde los matices del vino son cada vez más precisos.

Ahora describimos el vino tinto con nombres como púrpura, rubí o granate; al vino rosado lo dividimos en una escala más precisa con términos como piel de cebolla, salmón o frambuesa y nos referimos al color de los vinos blancos como pajizo, ámbar o dorado.

Hoy en día podemos encontrar en el vino colores dorados, debido a las partículas de oro que añaden, también se puede hablar de los pseudovinos, que lucen colores como el rojo, obtenido de una maceración de frutos rojos, o el verde, con sabor a manzana.

Desde Vinissimus, el e-commerce europeo de vinos, señalan que ahora habría que sumar también otros dos colores que van ganando terreno y adeptos en el mundo del vino: naranja y azul.

Los vinos naranjas están elaborados con uvas blancas cuyas pieles maceran durante largo tiempo con el mosto hasta desprender parte de su color y teñir el líquido de un color que se aproxima bastante al naranja.

Este estilo de vino tiene su origen en países como Georgia y no debe confundirse con el vino naranja que se elabora macerando pieles del cítrico con una base vínica.

También existe el vino azul, y según el equipo de sumilleres de Vinissimus, el vino azul se considera vino pese a que haya diversas opiniones entre los puristas enófilos.

Este tipo de vino se elabora añadiendo antocianos, un pigmento orgánico colorante que incluyen las pieles de la uva tinta, a base de vino blanco y tinto consiguiendo un tono más azulado.

Esta moda por el vino azul está funcionando muy bien ya que se han vendido más de 100.000 botellas en todo el mundo.

Todos estos vinos pueden gustar más o menos, pero lo que sí es cierto es que ganan nuevos adeptos a cada minuto.

 

 

 

 

Fuente: Vinetur