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21/09/2017

Cinco vodkas rusos recomendados para los amantes de este destilado

Hay espirituosos que hablan de toda una identidad nacional, así ocurre con el vodka, cuyo significado alude a una palabra eslava de significado bastante sencillo: agua, debido a su transparencia engañosa que incluso puede llegar a contener más del 90% de alcohol; hecho que lo distingue de otros licores con colores y aromas que saltan inmediatamente a los sentidos.

Aunque su origen se lo disputa con Polonia, es un hecho que brindar con vodka es una práctica que inmediatamente remite a tradiciones rusas, pues al viajar a esta nación nunca falta  un brindis al sonido de un ¡na zdarovie! o ¡a su salud!

A continuación cinco marcas rusas de excelente calidad:

Belenkaya

La filtración por medio de carbón asegura la absorción de oxígeno para que el vodka alcance todas las notas adecuadas en su aroma y sabor.

Enlistado como uno de los 20 vodkas más vendidos del mundo, el motivo de la pureza de sus etiquetas es su proceso de destilación llevado a cabo a través de tecnología de filtración de carbón de 13 metros de largo, mismo que exalta el sabor delicado que todo buen vodka debería tener.

Mamont

Este vodka atraviesa por una destilación de seis tiempos. Proviene de Siberia, de la destilería más antigua de la región de Altai, su curiosa botella está inspirada en el famoso Mamut Yugakir hallado en 2002 completamente congelado. En cuanto a su contenido, los granos utilizados para su elaboración son exclusivamente de temporada invernal, fusionados con agua artesanal de la región y filtrado a través de método de carbón.

Eristoff Black

La marca Eristoff en Rusia es un sinónimo de herencia familiar, pues fue la familia Eristoff la que comenzó con este legado, hace ya 200 años, con una receta secreta para elaborad un vodka destilado a partir de granos puros  con tecnología de carbón.      

Beluga

Este vodka de lujo tiene su origen en la aristocracia, cuando se fundó la destilería de Mariinsky en una de las regiones más limpias del centro de Sibería. Su ingrediente especial es un aguardiente de malta, algo poco común en cualquier espirituoso debido a su compleja y costosa realización.

Stolichnaya

Mejor conocido como Stoli, sus orígenes se remontan a  comienzos del siglo XX en Rusia. En su proceso de destilado, se remueven todos los restos untuosos o indeseables que pudieran permanecer en el licor, una técnica a la que llaman Narrow Cut, en la que el elixir es destilado hasta tres ocasiones y filtrado cuatro veces para asegurar una pureza absoluta.

 

 

Fuente: RobbReport