Noticia

18/10/2017

Varias bodegas californianas destruidas por los recientes incendios en la región

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció, la semana pasada, que el gobierno de Donald Trump declaró a California como zona de gran desastre federal, por los recientes incendios forestales que han afectado a ese estado.

En total, 17 focos de fuertes incendios forestales en todo el norte de California que han dejado al menos a 21 personas muertas, un centenar de heridos, 600 desaparecidos y han quemado unas 70.000 hectáreas y más de 3.500 hogares y negocios, según dijeron las autoridades. La zona más afectada y destruida ha sido el norte de California donde se encuentra la industria vinícola de EE.UU., uno de los principales motores económicos de este Estado norteamericano.

Al menos 6 bodegas de la región han sido destruidas completamente y sus empleados tuvieron que ser evacuados de emergencia, además otras 11 han sufrido graves daños, según fuentes del país.

Sin duda una pesadilla para una región en la que un 25% de la población trabaja en la industria del vino y supone además un importante motor económico, no solo por la producción de vinos sino también por la cantidad de turistas que recibe cada año.

Aunque gran parte de la cosecha ya había sido recogida, el incendio afectó a los vinos en elaboración que se han visto dañados y quedarán inservibles. También se han visto afectadas las barricas, tanto por el fuego que ha carbonizado muchas, como por el fuerte humo y olor que ha envuelto toda la zona.

Por otro lado, una parte de la cosecha de uvas, cabernet y merlot principalmente, que iban destinadas a vinos de mayor calidad, y que todavía no se habían vendimiado, se han visto afectadas por el humo quedando inutilizables para la elaboración de vino.

En cuanto a las viñas quemadas, no se han contabilizado todavía, pero según fuentes locales se necesitarán replantar una gran cantidad de viñedos y llevará años volver a recuperar su producción.

El vino genera 46.000 puestos de trabajo y más de 13.000 millones de dólares en beneficios solamente en el condado de Napa; y 50.000 millones en todo el Estado. Esta región vinícola atrae además a unos 3,5 millones de turistas al año.

Un duro golpe para la industria del vino estadounidense que traerá costosas consecuencias y, sin duda, repercutirá en el mercado mundial del vino.

 

Fuente: Vinetur